Cómo acabar con la mucosidad en la garganta por la noche

2019-11-22T11:04:18+00:00diciembre 5th, 2019|

Estamos resfriados o con gripe y cuando nos vamos a la cama, después de un día agotador por culpa de ello, no podemos respirar adecuadamente o notamos nuestra garganta llena de mucosidad, lo que no contribuye a que podamos descansar.

Desde Pharysol os explicamos por qué se produce la acumulación de mucosidad en la garganta por la noche y qué podemos hacer para combatirla.

¿Por qué tenemos más mocos por las noches?

Existen diversos motivos (que pueden complementarse) para que por las noches suframos de mayor acumulación de mucosidad en nariz y garganta.

En primer lugar, cabe destacar que durante el sueño se producen diversos mecanismos de nuestro cuerpo, como es el fortalecimiento del sistema inmune. Por las noches, el sistema nervioso, concretamente los sistemas simpático y parasimpático controlan y activan los mecanismos defensivos, como la producción de mocos y la tos.

Otro motivo es que cuando estamos resfriados o con gripe, padecemos congestión nasal en forma de goteo, pudiendo aparecer goteo postnasal, lo que produce que la mucosidad situada en la nariz se traslade a la garganta y la irrite.

Durante el día, la reacción natural de nuestro cuerpo es la de tragar ingentes cantidades de saliva, lo que nos ayuda a despegar, deshacer y drenar la mucosidad.

Al acostarnos es más difícil despejar las vías respiratorias al no tragar de igual forma y no poder lubricar la garganta de forma tan continua. Debido a esto, la mucosidad puede acumularse en la garganta y la nariz, produciendo que debamos respirar por la boca y con ello, la sequemos, provocando que la mucosidad cueste más de despegarse.

¿Qué podemos hacer para eliminar la mucosidad por la noche?

Si bien es cierto que la expectoración puede ser algo difícil de conseguir, existen algunas prácticas al alcance de nuestra mano para ayudar a nuestro cuerpo a conseguirlo. Os damos algunas de ellas:

Dormir inclinados

Si no hay manera de que la mucosidad baje al no poder tragar de forma tan continua, una opción muy efectiva es la de dormir ligeramente inclinados para que la gravedad haga su trabajo, despegando y desplazando la mucosidad hacia abajo.

Tomar una ducha o baño de agua caliente

Además de calmarnos, relajarnos y revitalizarnos tras el agotamiento que producen estos problemas, tomar un baño o ducha de agua caliente contribuirá a abrir nuestras vías respiratorias, a aflojar la mucosidad y aliviar la congestión.

Beber mucha agua

El agua forma gran parte de nuestro organismo (entre un 60 y un 70%) y es conocida por sus múltiples beneficios para nuestra salud, y en este caso no es distinto. Además de ayudarnos a remover la mucosidad y moverla, el agua nos ayudará a hidratar nuestra garganta y humedecer nuestras mucosas. Es por eso que es muy importante siempre tener un vaso con agua en nuestra mesita de noche.

Humidificar el ambiente

En relación con el punto anterior, humidificar el ambiente en el que dormimos también es de gran importancia para que nuestra garganta no se reseque de manera excesiva y para que la mucosidad pueda despegarse y moverse. La humedad de la habitación debería estar en torno al 50% para evitar que sea excesiva y pueda hacer que cojamos frío y sea contraproducente.

Realizar limpiezas nasales y ayudarnos de antimucolíticos naturales

La mejor manera de que el moco no pase a nuestra garganta es frenarlo en su origen, la nariz en muchos casos. Como hemos avanzado, en algunas ocasiones la mucosidad de la garganta se produce por un goteo postnasal por lo que si realizamos limpiezas nasales con soluciones naturales como el agua marina o tomamos productos mucolíticos para frenar la mucosidad esta no llegará a ocupar nuestra garganta.

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