Por qué se te tapan los oídos con la congestión nasal

2018-02-26T08:34:47+00:00abril 19th, 2018|

Seguro que tú también has sentido alguna vez los oídos tapados cuando estás resfriado. Y más aún si también tenías la nariz congestionada. Es una sensación desagradable como de notar un zumbido dentro del oído o de no poder oír con claridad. ¿Sabes a qué se debe?

Oídos taponados por un resfriado

Para empezar, debes saber que los oídos, la nariz y la garganta están conectados a través de un conducto denominado trompa de Eustaquio. Su función es drenar el moco que se produce en los oídos de forma natural.

Pero, cuando estamos resfriados, la mucosidad acumulada en la nariz y la garganta puede desplazarse por este canal y acumularse en el oído medio. Incluso cuando no hay mocos en los oídos, basta que el catarro provoque la inflamación del conducto para que este se obstruya.

Otra cosa más: también hay una estrecha relación entre la forma de estornudar y los oídos con mocos. Si sueles contener los estornudos, deja de hacerlo. Lo único que consigues es que las mucosidades se trasladen al fondo de la nariz y de ahí a la trompa de Eustaquio, con el consiguiente riesgo de afección para los oídos.

Frenar la congestión nasal

Lo normal es que la congestión nasal remita por sí sola en unos días, según te vayas recuperando del resfriado. No obstante, también hay algunas medidas que puedes tomar para hacerle frente.

  • Lo primero es mantener las cavidades nasales libres de mucosidad. Para poder eliminar el moco con facilidad, este debe estar lo más diluido posible. Beber abundantes líquidos y tomar vahos de eucalipto son dos medidas totalmente naturales que pueden ayudarte.
  • Tomar una ducha caliente tiene un efecto parecido a tomar vahos de eucalipto. El hecho de estar en un ambiente cálido y húmedo contribuye a despejar los conductos nasales y a eliminar la mucosidad que presiona los senos nasales.
  • Las infusiones de hierbas también pueden ayudarte a destapar la nariz. Una que funciona bien es la de salvia, laurel y canela. Si te parece que tiene un sabor muy fuerte, puedes limitarte a respirar los vahos.
  • Ciertos alimentos tienen propiedades beneficiosas que son de gran utilidad en procesos catarrales y gripales. El vinagre de manzana y la miel, por ejemplo, son grandes antisépticos. Tomar un par de cucharadas de cada uno diluidas en un vaso de agua dos o tres veces al día te ayuda a combatir las infecciones causantes de la congestión.
  • Las comidas picantes, por su parte, aunque no tienen propiedades medicinales por sí mismas, sirven para fluidificar las secreciones. Esto te ayudará a eliminarlas y a reducir la presión que ejercen sobre los senos nasales.
  • Haz ejercicio. Aunque no suele apetecer, porque la nariz congestionada dificulta la respiración y aumenta el cansancio, lo cierto es que el ejercicio físico es un descongestionante natural. El mero hecho de aumentar el ritmo cardíaco hace que sea mucho más fácil eliminar el moco.
  • Por último, si tu rinitis se debe a un proceso infeccioso, es aconsejable tomar ciertas precauciones como cambiar la ropa de cama a diario. De este modo evitarás estar en contacto con los microorganismos causantes de la infección.

Como ves, hay muchas formas de hacer frente a la molesta congestión nasal sin necesidad de recurrir a medicamentos. Si quieres frenar la congestión nasal de forma rápida y seguir cuidándote de forma natural, te recomendamos Pharysol Sinus.

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