Resfriado y sangrado nasal: ¿Por qué sucede?

2019-11-25T15:32:26+00:00diciembre 12th, 2019|

A veces nos sonamos porque estamos tan congestionados que no podemos respirar y al mirar el pañuelo nos encontramos con un hilo de sangre. Aunque normalmente esta visión suele asustar, lo cierto es que en la mayoría de los casos el sangrado nasal no suele ser peligroso y se detiene fácilmente.

Desde Pharysol os explicamos por qué se produce el sangrado nasal cuando estamos resfriados y qué productos de origen natural os pueden ayudar a prevenirlo.

Sangrado por rotura de los capilares nasales

Nuestra nariz está recubierta de la mucosa nasal, la cual actúa de barrera ante cualquier posible entrada de elementos patógenos.

Esta mucosa, que se encuentra a lo largo del interior de la nariz y en el cartílago que separa las fosas nasales, el tabique nasal, está recubierto por gran cantidad de vasos sanguíneos o capilares, que contribuyen a calentar y humedecer el aire que entra en la nariz.

Estos capilares, al encontrarse tan cerca de la superficie y tan expuestos tanto a fenómenos externos como internos (presión, fuerza del aire al salir), pueden romperse, haciendo que aparezcan leves pérdidas de sangre.

¿Por qué puede sangrarnos la nariz al estar resfriados?

Como hemos comentado, la mayor parte de los sangrados nasales son hemorragias nasales anteriores, es decir, se producen en la parte delantera de la nariz, y no suelen ser graves.

Además de por una alta presión, los vasos sanguíneos pueden lesionarse por un traumatismo de un objeto extraño (meter el dedo, el pañuelo para sonarse) o por resecarse este revestimiento mucoso, normalmente húmedo, de la nariz.

En menor medida, algunos fármacos como la aspirina, que interfieren en la coagulación de la sangre también pueden estar tras ello.

¿Cómo debemos actuar ante un sangrado nasal tras estornudar o sonarnos la nariz?

Como hemos comentado, en la mayoría de los casos el sangrado será muy leve y parará solo, sin embargo, en otras ocasiones, aunque leve, puede ser algo más abundante.

En estos casos, es importante presionar las aletas nasales con los dedos índice y pulgar en forma de pinza, siempre por debajo del tabique, y presionar durante 10 minutos sin levantar los dedos.

A diferencia de lo que se cree, es muy importante tirar la cabeza hacia delante y no hacia atrás, puesto a que si la tiramos hacia atrás la sangre puede caer hacia la garganta y de ahí al estómago, provocando náuseas, vómitos, diarrea y heces alquitranadas.

Si el sangrado persiste, deberemos mantener la nariz presionada 10 minutos más y si prosigue u observamos otros signos como mareos, acudir urgentemente al médico.

¿Cómo podemos prevenir el sangrado nasal?

A continuación os facilitamos una serie de consejos para evitar sufrir microderrames de los vasos sanguíneos de la nariz:

  • Mantened la mucosa de la nariz húmeda. Para ello podéis lubricarla con vaselina varias veces al día o utilizar humidificadores.
  • Limpiar la mucosidad excesiva. La mucosidad seca puede provocar que al hacer presión para sacarla o al sonarnos la nariz sangre. Para ello es importante realizar limpiezas nasales y usar productos expectorantes.
  • Evitad cualquier elemento que pueda resecar o irritar la mucosa, como el tabaco o la calefacción alta.
  • Cuando estornudéis, intentad abrir la boca para que la presión del aire salga por ella y no por la nariz.
  • No os automediquéis con aspirina.

 

Ya sabéis, si habéis sufrido algún pequeño sangrado nasal durante vuestro resfriado ¡os invitamos a seguir nuestros consejos y a conocer nuestros productos antigripales de origen natural!

 

 

 

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