Durante el embarazo, el cuerpo se prepara para albergar una nueva vida y todo el metabolismo cambia. De hecho, el sistema inmune se debilita para proteger la vida que se está gestando.
Causas del dolor de garganta y la congestión nasal en el embarazo
La congestión nasal durante el embarazo puede ser causada por una variedad de factores, algunos de los cuales están directamente relacionados con las transformaciones hormonales y fisiológicas que ocurren en el cuerpo de la mujer embarazada. Aquí hay algunas de las causas más comunes de la congestión nasal durante el embarazo:
Cambios hormonales
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer produce una gran cantidad de hormonas, incluyendo el estrógeno y la progesterona. Estas hormonas pueden afectar el revestimiento de la mucosa nasal, haciendo que se inflame y produzca más mucosidad. Este aumento en la mucosidad nasal puede causar congestión.
Aumento del flujo sanguíneo
El flujo sanguíneo en el cuerpo de una mujer embarazada aumenta significativamente para proporcionar nutrientes y oxígeno al feto en desarrollo. Este aumento en el flujo sanguíneo puede provocar hinchazón en las membranas mucosas de la nariz, lo que dificulta la respiración nasal.
Alergias y sensibilidades
Algunas mujeres embarazadas pueden experimentar una mayor sensibilidad a los alérgenos durante el embarazo. Esto puede desencadenar síntomas de congestión nasal si se exponen a alérgenos como el polen, el polvo o los ácaros del polvo.
Vasodilatación
El embarazo también puede provocar una vasodilatación, es decir, la expansión de los vasos sanguíneos. Esto puede aumentar la congestión nasal, ya que los vasos sanguíneos en la nariz se vuelven más propensos a la hinchazón.
Qué no tomar durante el embarazo
Las molestias son habituales en el embarazo y, una de ellas, podría ser cualquier resfriado o virus que provoque dolor de garganta. Aunque no suele ser un problema para el bebé, lo mejor es prevenir. Por eso, antes de actuar sin calcular las posibles consecuencias, sería conveniente conocer algunas pautas sobre lo que no debemos hacer si queremos curar el dolor de garganta en el embarazo.
- Procura no pasar frío, ni tampoco exceso de calor. Los cambios de temperatura constituyen un ambiente ideal para que los virus y bacterias ataquen un cuerpo con un sistema defensivo débil.
- No descuides tu alimentación. No se trata de comer mucho ni poco, sino de comer bien. Incluye frutas y verduras en tu dieta habitual, especialmente aquellas que contengan vitamina C, E y las del grupo B. Te ayudarán a fortalecer las defensas para ti y para tu bebé.
- Evita el contacto físico con personas enfermas y, si lo haces, lávate las manos frecuentemente para evitar que los microbios te invadan.
- No te automediques. Si tienes dolor de garganta, consulta con tu médico y procura utilizar soluciones naturales que pueden ser igual de efectivas y menos nocivas.
- No te fatigues en exceso y procura evitar cualquier tipo de estrés, físico o psicológico. Eso debilitaría aún más tus defensas.
Ahora ya tienes unas pautas básicas para saber qué no tomar durante el embarazo.
Qué debe tomar una mujer embarazada para tratar el dolor de garganta
Para empezar y, en la medida de lo posible, intenta descansar si te encuentras mal, ya que el organismo dispone de mecanismos propios para restablecer la salud. Solamente hay que aportar lo necesario: alimentación y descanso para que nuestras células se reparen por sí mismas.
También es conveniente que bebas muchos líquidos, sobre todo agua, ya que es una forma de eliminar todo tipo de toxinas, incluyendo células internas que mueren o son «comidas» por nuestro sistema defensivo. Además, también te ayudará a regular la temperatura de forma natural si tienes fiebre.
Remedios naturales para calmar el dolor de garganta y la congestión nasal
Si quieres saber qué tomar para el dolor de garganta en el embarazo, aquí van algunos remedios, naturales y muy eficaces:
- Miel. Es un clásico, pero muy efectivo. Aporta vitamina C y contienen componentes antibacterianos. Además, la miel ayuda a reducir la mucosa y es un excelente cicatrizante para una garganta irritada.
- Gárgaras de agua (tibia) con sal. Te ayudarán a reducir las molestias de la garganta.
- Infusión de jengibre y limón. Ambas plantas son muy recomendables para fortalecer las defensas y, también, el estado de ánimo.
- Sauco. El extracto de la flor de sauco ayuda a bajar la inflamación y aliviar la irritación. Sus beneficios son muchos y es aconsejado también por su efecto calmante y eficacia contra los resfriados
- Bebe mucho líquido para compensar todo el que pierdes a través de la sudoración y los mocos. No te limites únicamente a beber agua: puedes hacerte infusiones, zumos, sopas nutritivas…
- Evita ambientes perjudiciales. Trata de evitar ambientes que puedan irritar aún más las mucosas. Aquellos espacios cerrados llenos de humo o zonas donde haya una alta contaminación ambiental, ya sea por fábricas o alto volumen de tráfico, deben evitarse. Además, tareas que impliquen levantar el polvo, como la limpieza del hogar, pueden igualmente ser perjudiciales y empeorar la congestión. Por el contrario, opta por espacios bien ventilados y con cierta humedad ambiental.
- Un baño de agua caliente, sin pasarse demasiado, puede aumentar la temperatura corporal ligeramente y diluir la mucosidad. Por otro lado, los baños de vapor también son muy recomendables para descongestionar las fosas nasales.
- Consume alimentos ricos en vitamina C, los cuales, gracias a sus propiedades antioxidantes, te ayudarán a recuperarte con más facilidad.
- Mantén la habitación en una temperatura ambiente en torno a los 22 grados y utiliza un humidificador para evitar la sequedad del aire. No dejes que el cuarto se sobrecaliente y evita los cambios bruscos de temperatura.Para aliviar el dolor de garganta, puedes utilizar diferentes remedios caseros para el resfriado, como es el caso de las infusiones de limón y jengibre.
- Descansa todo lo que tu cuerpo te pida. Aunque estar en la cama no va a conseguir que el resfriado dure menos, sí que te ayudará a sentirte mejor, especialmente durante los días centrales en los que la enfermedad está en su punto álgido.
- Si estás sufriendo fiebre, una ducha con agua tibia puede venirte bien para bajar la temperatura de forma natural. También te ayudará no abrigarte demasiado y evitar las bebidas frías. Ten en cuenta que la fiebre puede provocar daños en el embarazo, así que si tienes más de 38, acude al médico de inmediato.
- Ventila la casa y la habitación al menos una vez al día. Hazlo durante 10 minutos como mínimo para conseguir eliminar las bacterias y los virus que se hayan acumulado en el interior de tu hogar.
- Maximiza las medidas de higiene, lavándote las manos con frecuencia y extremando el cuidado cuando utilices objetos comunes, como el auricular del teléfono. No salgas a la calle sin guantes y una bufanda para cubrirte la boca.
- Acude al médico. Si las molestias son agudas y, sobre todo, si la fiebre es alta, debes acudir al médico para que determine cuál es el tratamiento más adecuado en tu caso. Recuerda que no debes tomar absolutamente ningún medicamento durante la gestación sin su consentimiento.
Si tienes molestias en la garganta y congestión, es recomendable acudir al médico para tener un diagnóstico profesional y saber qué debes tomar. Ten en cuenta que siempre es mejor utilizar soluciones naturales para curar el dolor de garganta y la congestión durante el embarazo ya que son más respetuosos con nuestro cuerpo y con la vida del bebé.
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