Mononucleosis, no la confundas con dolor de garganta

2020-02-04T07:54:21+00:00marzo 3rd, 2020|

A lo largo de nuestra vida podemos resfriarnos una media de 2 o 3 veces por año, sin embargo, los síntomas de un resfriado o gripe son tan comunes y similares entre ellos y con otras afecciones que podemos confundirnos. Uno de estos casos es la mononucleosis que suele confundirse con un simple dolor de garganta en la mayoría de las veces.

Desde Pharysol, os explicamos qué es la mononucleosis, qué la causa, cuál es su incidencia, cuáles son sus síntomas, cómo se contagia, cómo se diagnostica y cómo podemos prevenirla y tratarla.

¿Qué es la mononucleosis?

La mononucleosis, también conocida como mononucleosis infecciosa o “enfermedad del beso”, es una infección contagiosa causada en mayor medida por el virus Epstein-Barr (VEB), también conocido como virus del herpes humano 4, de la familia de los herpes, unos de los virus más comunes en los humanos.

¿Qué incidencia tiene la mononucleosis?

Se considera que la mayoría de las personas se ha infectado con el virus VEB en algún momento de su vida. Este virus se encuentra en todo el mundo y aunque puede aparecer en cualquier edad (desde niños a ancianos) es más frecuente  en adolescentes y adultos jóvenes.

¿Cuáles son los síntomas de la mononucleosis?

Tal y como hemos avanzado, la mononucleosis tiende a confundirse con procesos catarrales por la similitud de sus síntomas, entre los que encontramos los siguientes:

  • Inflamación y dolor de garganta.
  • Fiebre.
  • Ganglios linfáticos del cuello inflamados.
  • Fatiga general.
  • Dolor de cabeza y/o muscular.

Asimismo, también pueden aparecen otros síntomas tales como:

  • Inflamación del hígado.
  • Agrandamiento del bazo.
  • Sarpullidos.

Estos síntomas suelen aparecer entre 4 y 6 semanas después del contagio por el virus, de forma lenta y progresiva, a la vez o de forma individual. En la mayoría de casos, la persona afectada puede mejorar en un plazo de 2 a 4 semanas, sin embargo, puede seguir sintiéndose fatiga durante algún tiempo más.

¿Cómo se contagia la mononucleosis?

Por lo general, este tipo de virus, se propagan mediante los líquidos corporales como la sangre, el semen y especialmente, como en estos casos, por la saliva. Es por ello, que además de mediante los besos, el contacto de objetos contaminados con saliva etc. o por compartir alimentos o utensilios, la transmisión también puede producirse contacto sexual, transfusión sanguínea o trasplantes de órganos.

Una vez se ha producido la infección por el VEB, permanecerá en el cuerpo en un estado latente o inactivo, pudiendo reactivarse y volver a propagarse o causas síntomas, independientemente de cuándo sucedió la infección inicial.

¿Cómo se diagnostica la mononucleosis?

El diagnóstico de la mononucleosis puede ser complicado debido al hecho de que sus síntomas presentan muchas similitudes con los de otras afecciones.

La infección por el virus Epstein-Barr suele confirmarse mediante una analítica sanguínea para comprobar si existe presencia de anticuerpos que muestren si se padece esta infección.

¿Cómo se puede prevenir y tratar la mononucleosis?

Debido a que no existe vacuna que pueda protegernos contra el VEB,  deberemos seguir unas correctas pautas y hábitos diarios para prevenir su contagio. Para ello es importante considerar no besarse con otras personas y no compartir alimentos y utensilios.

Asimismo, tampoco existe un tratamiento específico para la mononucleosis, si no que este se centra en la mejora de sus síntomas. Para ello podremos seguir algunas medidas tales como:

  • Mantenernos hidratados consumiendo suficientes líquidos.
  • Descansar todo lo posible.
  • Valorar el consumo de fármacos (más recomendablemente naturales) de venta libre para calmar las molestias.

Si padecéis estos síntomas os recomendamos consultar con vuestro médico y seguir nuestros consejos y os invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural.

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