Hablamos de tos persistente cuando la tos dura más de 3 semanas. Si se prolonga más de 8 semanas, se considera tos crónica y conviene consultar con un profesional sanitario para identificar su origen.
Una tos por resfriado puede alargarse más de lo que esperamos, pero hay plazos que ayudan a saber cuándo es normal y cuándo no. Desde Pharysol te explicamos cuánto dura una tos habitual, por qué a veces no se va, qué puedes hacer para aliviarla y en qué momento debes pedir cita con el médico.
¿Cuánto dura una tos normal y cuándo se considera persistente?
La duración es el criterio que usan los médicos para clasificar la tos y decidir si hace falta estudiarla.
| Según su duración | Cuánto dura | Causas habituales | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Tos aguda | Menos de 3 semanas | Resfriado, gripe u otra infección respiratoria | Cuidados en casa y vigilar la evolución |
| Tos subaguda | Entre 3 y 8 semanas | Tos que se alarga después de una infección | Consultar si no va mejorando o aparecen otros síntomas |
| Tos crónica | Más de 8 semanas | Goteo posnasal, asma, reflujo, tabaco | Consulta médica para identificar la causa |
Que una tos siga ahí a las 3 o 4 semanas de un catarro es bastante frecuente: las vías respiratorias pueden quedar sensibles un tiempo después de la infección. Lo importante es que vaya a menos.
¿Por qué no se me va la tos? Causas más frecuentes
Cuando la tos se alarga, puede deberse a una infección que tarda en resolverse o ser la señal de otro problema que la mantiene activa. Estas son las causas más habituales:
- Infecciones respiratorias: como la bronquitis o la neumonía. También es frecuente que, tras un resfriado, la tos se prolongue varias semanas aunque la infección ya haya pasado.
- Asma: una enfermedad inflamatoria de los bronquios que puede causar tos persistente y dificultad para respirar.
- Reflujo gastroesofágico: el reflujo ácido puede irritar la garganta y causar tos persistente.
- Fumar: el humo del tabaco puede irritar las vías respiratorias y causar tos.
- Alergias: el polvo, el polen y otros alérgenos pueden irritar las vías respiratorias y causar tos.
- Estrés y tensión emocional: cuando se han descartado otras causas, puede tratarse de una tos nerviosa, que suele intensificarse en momentos de estrés.
Una tos persistente puede ser seca o con flema. Si no tienes claro cuál es la tuya, te explicamos cómo diferenciarlas y qué hacer con cada una en nuestro artículo sobre tos seca y tos productiva. Y si quieres ver el mapa completo, repasamos todos los tipos de tos en nuestra guía.
Síntomas relacionados con la tos persistente
Los síntomas adicionales que pueden acompañar a la tos persistente incluyen dolor de cabeza, fatiga, dificultad para respirar y dolor en el pecho.
Tratamiento y prevención de la tos persistente
El tratamiento de la tos persistente dependerá de la causa subyacente. Algunas opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos para controlar la inflamación, medicamentos para controlar la tos y/o tratamientos para la enfermedad subyacente. En algunos casos, es posible que sea necesario realizar pruebas diagnósticas para determinar la causa de la tos persistente.
Para calmar las molestias de la tos, sin embargo, podemos seguir los siguientes hábitos:
- Beber mucho líquido: el agua y los jugos de frutas pueden ayudar a mantener hidratado y a humedecer la garganta, lo que puede ayudar a aliviar la tos.
- Emplear un humidificador: el aire seco puede irritar las vías respiratorias y empeorar la tos. Un humidificador puede ayudar a mantener el aire húmedo y a aliviar la tos.
- Consumir alimentos y bebidas calientes: los caldos y las infusiones templadas ayudan a mantener la garganta hidratada y resultan reconfortantes. Puedes preparar infusiones de tomillo, llantén o jengibre.
Estos cuidados ayudan a aliviar las molestias, pero no sustituyen la valoración médica cuando la tos se prolonga.
¿Cuándo debo ir al médico por una tos persistente?
Pide cita con tu médico de familia si la tos dura más de 3 semanas o si, aunque lleve menos tiempo, se acompaña de alguna de estas señales:
- Fiebre alta o que no cede.
- Dificultad para respirar, pitos o falta de aire.
- Dolor en el pecho.
- Sangre al toser.
- Pérdida de peso sin motivo aparente o cansancio intenso.
- Tos que no te deja dormir o que empeora en lugar de mejorar.
Si notas dificultad importante para respirar, dolor fuerte en el pecho o expulsas sangre en cantidad, acude a urgencias.
Ahora ya sabes cuánto puede durar una tos y cuándo conviene consultar.Si quieres saber más acerca de cómo cuidar tu salud de forma natural, te recomendamos seguir los artículos de nuestro blog, y te invitamos a conocer nuestros productos con ingredientes de origen natural.
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