8 curiosidades sobre los estornudos que no sabías
¿Sabías que un estornudo puede lanzar partículas a varios metros o que hay quien ha pasado casi tres años estornudando sin parar? Estornudamos a diario sin darle mayor importancia, pero detrás de este gesto hay récords, supersticiones milenarias y alguna que otra sorpresa del reino animal. Aquí tienes 8 datos curiosos sobre los estornudos. Si lo que buscas es entender cómo funciona el reflejo y por qué a veces estornudamos varias veces seguidas, desde Pharysol te lo explicamos en este artículo.
- La velocidad del aire de un estornudo puede superar los 70 km/hora y las partículas contenidas en la saliva y en la secreción nasal pueden llegar a una distancia de hasta 7 metros desde el punto en que se produce el estornudo.
- Es prácticamente imposible mantener los ojos abiertos mientras estornudamos. Esto se produce debido a que cuando el aire viaja desde los pulmones hacia la nariz, se produce un aumento de la presión ocular y los ojos se desplazan, por lo que de manera instintiva cerramos los párpados. De igual modo, es una reacción instintiva impulsarnos hacia delante para facilitar la salida del aire.
- Es falso que el corazón se detenga cuando estornudamos. Debido a la gran presión y fuerza del aire al salir impulsado desde los pulmones hacia el exterior, el ritmo cardíaco ( la frecuencia de bombeo de la sangre) se ve alterado por unos momentos, pero no se detiene.
- ¿Por qué decimos “Jesús” o “Salud” cuando alguien estornuda? Ya desde la Antigüedad nuestros antepasados tenían supersticiones. En Grecia se consideraba que los estornudos podían ser momentos en que los malos espíritus y las enfermedades aprovechasen para entrar al cuerpo, a lo que se solía responder con “Que Zeus te salve”, y en el caso de los romanos, con “Salve”. Tras la llegada del cristianismo se consideró que el diablo podía aprovechar este momento para poseer a la persona, por lo que se invocaba la ayuda de Jesús, acto que permanece aún en nuestros días. Por otra parte, la palabra “Salud” se utilizaba como expresión del deseo de que la otra persona no cayese enferma. Actualmente esta fórmula es usada sobre todo por personas no creyentes.
- Los animales también estornudan. La mayoría de mamíferos, aves y reptiles pueden estornudar. Así mismo, las babosas de mar y las esponjas pueden comprimir su cuerpo y expulsar aire para eliminar toxinas. Por el contrario, los anfibios no pueden hacerlo al carecer de diafragma y mamíferos marinos como los delfines y las ballenas no cuentan con reflejo del estornudo para evitar que pudieran introducir grandes cantidades de agua que les encharcaran los pulmones, de estornudar bajo el agua.
- Diferentes culturas, diferentes estornudos. Está comprobado que las onomatopeyas y sonidos de los estornudos varían de una nacionalidad e idioma a otro. Por ejemplo, la expresión del estornudo en español es “achís”, en japonés “hakashun”, en inglés “achoo”… Así mismo, la actuación frente a los estornudos también varía según una u otra cultura. Para los iraníes, una cadena de dos estornudos significa una señal, por lo que se detiene cualquier actividad o acción que se estuviese llevando a cabo, mientras que en México, ante el primer estornudo se responde “salud”, ante el segundo “dinero” y ante el tercero “amor”, considerando al estornudo como un cumplidor de deseos.
- Una de las primeras filmaciones cinematográficas fue un estornudo. Lo realizó W.K.L. Dickson con el kinetoscopio de Edison en 1894. Fred Ott, el actor que aparece en ella, era conocido por su cómica forma de estornudar.
- El récord de estornudos duró casi tres años. Según el Libro Guinness de los Récords, la británica Donna Griffiths estornudó de forma continuada durante 978 días seguidos, desde enero de 1981 hasta septiembre de 1983. Se calcula que solo durante el primer año llegó a estornudar alrededor de un millón de veces.
Interesante ¿verdad? Sin embargo, lo que está claro es que el acto de estornudar es algo molesto. ¡Os invitamos a conocer nuestros productos contra la congestión para afrontarlos!
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