La llegada del frío es una de las causas más comunes de que aparezcan alergias en la piel. Al contrario de lo que puede pensarse, es en invierno cuando más dolencias dermatológicas se producen. Por ello, en este artículo vamos a centrarnos en cómo prevenirlas de manera natural, así como en trucos para aliviar los principales síntomas.
Por qué se producen las alergias en la piel
Cada persona es un mundo, y así lo es también cada piel. Los hay que tienen piel atópica, o quien es algo más sensible de lo normal. Pero no te confíes. Aunque tu piel suela estar en buenas condiciones, es posible que pueda sufrir algún tipo de alergia o irritación en algún momento.
Que en épocas de frío se produzcan más alergias e irritaciones se debe a dos motivos principales. El primero es que, en invierno, pensamos que no hay sol y dejamos de utilizar protector solar. Y nada más lejos de la realidad; si bien durante las estaciones más heladas el sol parece haber desaparecido, sigue ahí. No calienta tanto, pero los rayos ultravioleta siguen actuando en nuestra piel. Ocurre lo mismo en los días nublados.
El otro factor determinante es el frío. La intolerancia al frío hace que la piel se seque, se agriete y se enrojezca. Hay algunas personas que pueden incluso sufrir heridas por esta causa. Podría ser el caso de los temidos sabañones.
Remedios naturales para cuidar la piel en invierno
La máxima más importante que debemos tener en cuenta es hidratar la piel. Una piel bien nutrida es mucho más elástica y menos propensa a sufrir las agresiones climáticas. Sin embargo, en invierno, la crema hidratante de siempre puede no ser suficiente.
Mascarillas naturales para cuidar la piel
En las estaciones frías, los cambios bruscos de temperatura por el paso de una estancia con calefacción a la calle y viceversa hacen que la dermis sufra más de la cuenta. Por eso, nuestra crema hidratante de siempre puede no ser suficiente. Vamos a ver algunas mascarillas naturales que pueden ayudarnos:
– Mascarilla de manzana, miel y aceite de oliva. Es ideal para pieles desnutridas. Se hace hirviendo una manzana y triturándola con una cucharada de aceite y una de miel. Debe aplicarse en el rostro durante media hora, una vez por semana.
– Mascarilla de manzana y aceite de oliva. Es una variante de la anterior, pero sin introducir miel. Pasada media hora, se debe retirar con un algodón y agua tibia. A continuación, secar bien la piel de la cara.
– Mascarilla de yogur natural. Es también muy hidratante y ayuda a calmar la piel. Cuando nuestro rostro se enrojece debido al frío, este remedio es muy efectivo. Tan solo debe aplicarse una fina capa de yogur en el rostro y dejar que se seque durante veinte minutos. Después, se retira con agua tibia y se seca la piel. Si se desea conseguir un efecto exfoliante, se le puede añadir avena.
Además de utilizar mascarillas naturales, otra manera de entender cómo cuidar la piel de la cara es pensar que, sea invierno o verano, hay que seguir estos principios: limpiar, hidratar y proteger.
Cada mañana, debemos lavarnos bien el rostro para eliminar impurezas y tonificarlo. A continuación, hay que aplicar nuestro hidratante habitual y, antes de salir a la calle, protector solar. Una vez por semana (o dos, dependiendo del tratamiento), debemos aplicarnos una mascarilla y exfoliar la piel.
Con estos consejos sobre maneras naturales de cuidar la piel de la cara, podrás lucir un rostro sano y reluciente durante las semanas más frías del invierno… ¡y siempre! Pon en práctica estos cuidados.
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