Al margen de las enfermedades vinculadas a las bajas temperaturas como es el caso de la gripe o el resfriado, la exposición al frío puede provocar que ciertas condiciones empeoren. En las siguientes líneas te hablamos de estas enfermedades y te explicamos por qué sus síntomas acostumbran a agravarse durante los meses de invierno.
Diabetes. El frío tiene muchos efectos en nuestro cuerpo. Uno de ellos, por curioso que parezca, es el aumento de los niveles de glucosa en la sangre. La explicación se encuentra en el hecho de que, cuando bajan las temperaturas y el cuerpo trata de calentarse, nuestro organismo eleva la glucosa para mantener una temperatura cálida.
Hipertensión arterial. Con el fin de mantener la temperatura corporal, los vasos sanguíneos se estrechan en un fenómeno conocido como vasoconstricción. Esto hace que aumente la presión arterial, sobre todo en aquellas personas de edad más avanzada.
Migraña. De igual forma que en el caso de la hipertensión, los cambios de presión atmosférica que se producen cuando llegan las bajas temperaturas, hacen que se produzcan alteraciones en el tono de los vasos sanguíneos, lo cual, a su vez, favorece la aparición de dolores de cabeza.
Otitis. Si bien es cierto que el frío no provoca otitis, sí que favorece la colonización e infección del oído por parte de virus y bacterias. Esto hace que aumenten las posibilidades de que se produzca inflamación en las estructuras que forman el oído medio.
Hipotiroidismo. Las hormonas tiroideas se encargan de regular las funciones metabólicas del organismo, de forma que, cuando se produce una situación de desequilibrio de las reacciones químicas celulares, aumenta la sensibilidad al frío.
Enfermedades reumáticas. A pesar de que no existe evidencia científica que demuestre una relación entre el frío y las enfermedades reumáticas, lo cierto es que muchas personas con estas dolencias experimentan mayor dolor cuando existen bajas temperaturas.
Enfermedades respiratorias. Las bajas temperaturas también pueden alterar la función del sistema respiratorio. Por ello, cuando hace mucho frío, pueden agravarse ciertas condiciones como las infecciones respiratorias, el asma o las atelectasias.
Rinitis. Este trastorno inflamatorio de la mucosa nasal, que se caracteriza por la presencia de obstrucción nasal, mucosidad, picor, estornudos y tos, acostumbra a empeorar con la exposición al frío. De la misma forma, las bajas temperaturas pueden hacer que esta condición aparezca en personas que no la presentaban anteriormente.
Cómo mejorar los síntomas respiratorios
Para aliviar ciertos síntomas propios de las enfermedades respiratorias como la tos o la congestión nasal existen algunos remedios naturales como los productos de Pharysol. Creados a partir de sustancias naturales y libres de ingredientes farmacológicos, estos productos combaten, mediante un mecanismo de acción mecánico y de forma rápida y eficaz, todos los síntomas del dolor de garganta, la congestión nasal y la tos. ¿A qué estás esperando para probarlos?

Deja un comentario