Agua: Sus beneficios en caso de infecciones

2021-02-11T13:25:03+00:00marzo 23rd, 2021|

El agua es muy abundante en nuestro planeta y se encuentra en nuestra vida diaria en muchas acciones, en nuestra alimentación, nuestra higiene y en múltiples funciones de las que dependemos.

El cuerpo humano está compuesto en un 60% de agua, con una repartición de un 70% en el cerebro, un 80% en la sangre y casi un 90% en los pulmones. Con motivo del Día Mundial del Agua, que se celebra cada día 22 de marzo para concienciar de su importancia, desde Pharysol os contamos sus beneficios para la salud y concretamente cómo nos puede ayudar en casos de infecciones como la gripe o los resfriados.

¿Qué beneficios tiene el agua para nuestra salud general?

El agua pasa de nuestro sistema digestivo (estómago) al torrente sanguíneo y de aquí a cada una de las células de nuestro cuerpo, por ello tiene repercusión en todo el cuerpo. Algunos de los beneficios que aporta a la salud general son los siguientes:

  • Alivia la fatiga, ya que cuando tenemos menor cantidad de agua el corazón debe trabajar más para bombear la sangre.
  • Elimina las toxinas mediante el sudor o la orina, compuestos en gran medida por agua.
  • Evita los dolores de cabeza, ya que el dolor de cabeza y las migrañas suelen ser causados por la deshidratación.
  • Ayuda a la digestión y evita el estreñimiento, puesto que aumenta el metabolismo y los alimentos pueden descomponerse de mejor manera.
  • Ayuda a mantener la salud cutánea, puesto que ayuda a reponer los tejidos, la hidrata y le aporta elasticidad. Es buena en casos de cicatrices, acné o arrugas.
  • Reduce el riesgo de cáncer, sobre todo de vejiga y colon.
  • Minimiza el riesgo de problemas cardíacos y diabetes.
  • Mejora el mal aliento, ya que la saliva contribuye a la eliminación de bacterias bucales.
  • Ayuda a perder peso, puesto que contribuye a la eliminación de subproductos de la grasa, hace perder el apetito y es una opción no calórica.

¿Cómo puede ayudarnos el agua en los procesos gripales y catarrales?

Con respecto a los procesos gripales y catarrales, o a otras infecciones, hay que destacar que el agua tiene un gran potencial para mejorar la actuación del sistema inmune y también contribuye a regular la temperatura corporal.

Cuando tenemos una infección por un virus o bacteria, uno de los mecanismos de defensa que puede producir el cuerpo es activar la fiebre, un aumento de la temperatura corporal con el objetivo de acabar con estos patógenos. La fiebre es solo un síntoma, pero muy molesto, por lo que podemos ayudar a rebajarla bebiendo mucha agua, con duchas de agua tibia o compresas frías.

Asimismo, otro efecto de una infección en las vías respiratorias, como la gripe y el resfriado es la mucosidad, que se produce para atrapar estos patógenos. Cuando la carga viral aumenta se produce una inflamación que genera cada vez más mucosidad y más espesor de esta, causando congestión nasal.

El agua ayuda a fluidificar el moco y facilitar su expulsión, por lo que es bueno beber mucha agua y realizar lavados nasales o vahos, estos últimos sobre todo con elementos expectorantes como el eucalipto o la menta. 

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